Mi límite entre lo monótono y la aventura...

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Mostrando entradas con la etiqueta Cuento. Mostrar todas las entradas
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“Heidi es la propietaria de un bar en Berlín. Como es natural, quiere aumentar las ventas, y decide permitir que sus clientes, la mayoría de los cuales son alcohólicos en paro, beban hoy y paguen otro día. Va anotando en un cuaderno todo lo que consume cada uno de sus clientes. Esta es una manera como otra cualquiera de concederles préstamos.
Muy pronto, gracias al boca a boca, el bar de Heidi se empieza a llenar de más clientes. Como sus clientes no tienen que pagar al instante, Heidi decide aumentar los beneficios subiendo el precio de la cerveza y del vino, que son las bebidas que sus clientes consumen en mayor cantidad, y el margen de beneficios aumenta vertiginosamente.

Un empleado del banco más cercano, una persona muy emprendedora que trabaja de director en la sección de servicio al cliente, se da cuenta de que las deudas de los clientes del bar son activos de alto valor, y decide aumentar la cantidad del préstamo a Heidi. El empleado del banco no ve ninguna razón para preocuparse, ya que el préstamo bancario tiene como base para su devolución las deudas de los clientes del bar.
En las oficinas del banco los directivos convierten estos activos bancarios en “bebida-bonos” y “alco-bonos” bancarios. Estos bonos pasan a comercializarse y a cambiar de manos en el mercado financiero internacional. Nadie comprende en realidad qué significan los nombres tan raros de esos bonos; tampoco entienden qué garantía tienen, ni siquiera si tienen alguna garantía. Pero como los precios de las bebidas siguen subiendo constantemente, el valor de los bonos sube también constantemente.
Sin embargo y aunque los precios aumentan, un día un asesor de riesgos financieros que trabaja en el mismo banco (asesor al que por cierto despiden pronto a causa de su pesimismo) decide que ha llegado el momento de demandar el pago de las deudas de los clientes del bar de Heidi. Pero estos, claro está, no pueden pagar las deudas, y Heidi no puede devolver sus préstamos bancarios y entra en bancarrota. Los “bebida-bonos” sufren una caída de un 95% de su valor. Los los “alco-bonos” van ligeramente mejor, ya que sólo caen un 80%.

Las compañías que proveen al bar de Heidi, que le dieron largos plazos para los pagos y que también adquirieron bonos cuando su precio empezó a subir, se encuentran en una situación inédita. El proveedor de vinos entra en bancarrota, y el proveedor de cerveza tiene que vender el negocio a otra compañía de la competencia.
El gobierno interviene para salvar al banco. Tras conversaciones entre el presidente del gobierno y los líderes de los otros partidos políticos.
Para poder financiar el rescate del banco, el gobierno introduce un nuevo impuesto muy elevado que pagarán los abstemios”.
Tiene gracias y, lo mejor: se parece bastante a lo que ha sucedido (a lo que ha sucedido, ¿y a lo que continúa sucediendo?).


Fuente: Clic aquí
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Cuento del Oso

Están dos hombres en medio del bosque y de repente un oso los empieza a perseguir.  Ambos se hechan a correr desesperadamente, pero de pronto uno se detiene y se pone zapatillas. 
El otro le pregunta a gritos:
- "¿qué estás haciendo?" 

y el otro le responde 

 - “No necesito correr más rápido que el oso, sólo más rápido que tú”.


Para pensar...
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Para no olvidar...

Muchas veces, cuando dejo que mi mente decida tomarse unas vacaciones a cualquier lugar lejano de este mundo, me encuentro casi siempre con los mismos interrogantes.
Pero… antes de continuar con este viaje, les sugiero respirar profundo y pensarlo dos veces. Ni bien pasen estas líneas, van a entrar en un camino que no tiene salida, o sí, pero eso únicamente si me pueden alcanzar.

Bueno queridos hombres, lectores de este espacio… creo haberlos visto en esas vacaciones que mencioné antes. Sí, y con la misma cara que yo…
En fin, aconsejo nuevamente, esta vez a las mujeres, a que se retiren.

¿Ya está?

Muy bien, ahora que están todas seguramente leyendo con más interés que antes, prosigo…
Y sí, pequeños grandes seres de este mundo, nosotros también pensamos en ustedes.
Ojo, "pensamos" es una forma de decir… más bien, intentamos, siempre sin éxito, encontrar una respuesta a la eterna pregunta… ¿Cómo es que funcionan? ¿Acaso Dios, que nos hizo a su imagen y semejanza, se olvidó de entregarnos alguna especie de manual? ¿Cómo nuestros padres… esos héroes de nuestra infancia, esas personas tan inteligentes, se olvidaron de decirnos que una sola noche de Sábado, puede arruinar con muchísima eficacia gran parte de nuestras vidas?

¿Fue acaso por venganza…? ¿O es simplemente que así funcionan las cosas? Digo… se te cae el pelo, empezás a sentir que un nene de 6 años tiene mucha más agilidad que vos, e increíblemente, si los ves en una plaza, a veces te invade ese sentimiento de sana envidia… "ya te vas a volver viejo, maldito infante con tus saltos y volteretas…!" ¿Dije sana, no?
Perdón… Tiendo irreversiblemente a irme por las ramas. Estaba justo hablando de nuestros padres, esos señores majestuosos, que a medida que van dejándose alcanzar por nosotros en madurez, van perdiendo también el traje de Superman, para convertirse en alguna caricatura extraviada y divertida…

Es que si lo vemos desde otro punto de vista, quizás el hecho de no advertirnos, con palabras, contra quienes nos enfrentamos, sea porque ya lo están haciendo en la vida cotidiana… Quizás esos "si mi amor", sean algo así como un "¡Cuidáte hijo mío, no te transformes en esto!"
Lo peor de todo, es que muchas veces, ese cambio, esa metamorfosis, se va dando tan sutilmente, que parece imperceptible… obviamente ante nuestros cegados ojos… el resto de la humanidad puede ver el látigo azotando nuestras espaldas. Pero así y todo, es un dolor soportable, e incluso, agradable. ¿Será que no soportamos el dolor del parto, y en compensación, esto es lo que nos depara la existencia?

Y créanme, he visto de todo en la viña del señor… y todo, o casi todo, termina invariablemente en lo mismo, el mismo final, las mismas marcas en el lomo, o en el cuello, dependiendo del uso del látigo ya mencionado, o un collar con cadena. Lo que cambia, y le da las variables a este juego (que no sabemos jugar, lo vuelvo a repetir), es la rapidez con la que tiramos el rey y abandonamos el partido. Algunos se dejan caer al precipicio dando solitos el paso adelante, con la cara sonriente y saludando con la manito, como diciendo "chauuuuu, mira donde me tiroooo", mientras su rostro se va iluminando con las llamas del infierno; y otros, se jactan de tener controlada la situación, de ser los amos del universo, de salir por ahí y juguetear con el destino, hasta que inevitablemente, éste nos abofetea en la cara, y sin ningún tipo de cuidados, arranca sin piedad nuestros testículos, para llevárselos allá arriba, donde los veamos, pero no podamos alcanzarlos… haciéndonos creer que aún los tenemos… que cruel mentira.


Tristemente, mis estimados amigos, debo decirles que todo esto ya está escrito… que el cuentito de Adán y Eva, y de que el hombre fue el primero en crearse y que la mujer se hizo para complacerlo, fue redactado por alguien que, en los ratos libres después de limpiar o lavar los platos, descargaba todas sus frustraciones… je, que ironía… serán miles de años de diferencia, pero viéndome sentado aquí, creo que entiendo a ese pobre hombre… pero no pudo evitar mencionar que fue Eva la que convenció a Adán de tragarse la maldita única fruta que estaba prohibida… ¿Se pusieron a pensar en el mensaje oculto de eso? ¿De lo que realmente nos quiso advertir? No, no amigos… si estaban pensando en que "desde el primer momento el hombre fue un pecador, y por eso debemos pasar esta vida condenados a las tentaciones, las cuáles debemos evitar, para ingresar al paraíso eterno" están muy equivocados… El verdadero mensaje fue "Y estaba Adán, rascándose a dos manos; recostado en la verde pradera y acariciado por una suave brisa, mientras miraba a los ciervitos correr por las llanuras, cuando vino Eva a romperle los esquemas, incapaz de verlo tirado sin hacer nada, siendo feliz sólo, dejándose crecer la panza. No, con algo lo tenía que molestar…

Eva: - ¿Hola Adi, que hacés?
Adán: - Nada, acá al pedo, vos?
Eva: - Aburridaaaa… ¿No querés que hagamos algo?
Adán: - ¿Ahora? No tengo ganas, vení, sentate conmigo acá…
Eva: - Dale, hagamos algo, es un embole estar así todo el día…
Adán: - Dejame descansar un rato Eva, ¿no ves que estoy bien así?
Eva: - ¿Descansar de qué? ¡Sino hacés nada…! ¡Estás todo el día pelotudeando con los caballitos esos… me vas a decir que estás cansado! ¡Yo estoy harta de estar así… no puedo seguir acá sin hacer nada, mientras vos no movés un pelo!
Adán: - ¿Vos te pensás que la comida que te metés todos los días a la boca viene volando sola? ¿O vos creés que es fácil andar tratando de agarrar todos los días algún bicho para que vos, que estás acá cómoda esperando, lo metas al fuego, que encima lo tengo que hacer yo, con la leña que tengo que conseguir yo, porque según vos sos débil y ese no es trabajo de mujer…? ¡Dejame de joder un rato Eva!
Eva: (comienzan a caerle lágrimas) - ¡Vos no me entendés! ¡Yo paso todo el día esperándote… me desvivo por vos, para que no te falte nada… estoy acá todo el día limpiando porque si fuese por vos, viviríamos en la mugre, y vos a eso no lo ves… para vos no es un trabajo! ¡Siempre me tratás mal! ¡Ya estoy podrida! ¡Yo lo único que te pedí es que hiciéramos algo, como pareja, juntos!

En este momento Adán, debió ser advertido por el Creador, del terrible efecto que esas lágrimas causan en los hombres… de que es un arma muy peligrosa, casi como una falda cortita, y un buen escote… Pero claro, ¿cómo iba a entender Adán eso, si él nunca había llorado, ni había sentido necesidad de hacerlo? Las lágrimas en los hombres significan dolor (físico), alegría (un gol a los 89 minutos del segundo tiempo), ó, paradójicamente, el dolor (horriblemente agudo) de sufrir por amor, pero eso es otra cosa y no viene al caso… o sí, y se potencia con alcohol.

Adán: - Mirá mi amor, perdoname, es que a veces necesito estar sólo, necesito tener mi espacio, estar en paz… ¿me entendés? (aquí el cambio en el tono de voz roza lo gay)
Decime lo que tengas ganas de hacer y lo hacemos, sí? (dando besitos cargados de culpa e inexplicablemente, de un terrible y raro sentimiento de estar perdiendo alguna especie de guerra)
Eva: (ya sin rastros de lágrima alguna en la cara) – No sé… hoy estaba redecorando acá y miré el arbolito ese que vos decís que no se debe tocar… y pensaba que estaría muy bueno hacer una tarta con esas frutas, ¿No te parece? (con cara del gatito de Shrek)
Adán: - ¿Estás loca vos? ¿¡El Señor me dijo que lo único que no debíamos comer era eso y vos querés ir justamente ahí!? Teniendo todo, ¡TODO!, ¿de eso querés hacer la tarta?
Eva: (lágrimas de nuevo) – ¿Ves? ¡Siempre lo mismo con vos! ¡No se puede decirte nada que ya estás negándote! ¡Al final la vívora tenía razón!
Adán: - ¿Qué te dijo esa víbora de mierda? ¿Qué tenés que andar contándoles nuestras cosas a los demás?
Eva: - ¡Es mi amiga y es la única que me escucha! ¡No te metas con mis amigas! ¡Vos lo único que querés de mí es sexo, y alguien que te limpie las cosas, pero yo no lo voy a permitir… olvidate de mí!
Adán: (suspirando resignado, mientras veía esfumarse lentamente su orgullo) – Pero no mi amor… mirá, si te pone bien comer esa fruta, vamos… Hagamos lo que vos quieras…"

En fin… si hubiésemos aprendido esto en las clases de catequesis… pero no… y así y todo, les debo confesar, que admiro a las mujeres… Admiro ese halo de misterio que las envuelve, esa forma de ser, decididamente dirigida a la procreación y perpetuación de nuestra especie… Esa capacidad de transformar lo que antes era una cualidad, en un posterior defecto… Si antes éramos graciosos, después, inmaduros… Si antes éramos libres, después, vagos… Si antes decíamos lo que pensábamos, después, somos bocones… y la lista es eterna… pero, que alguien se atreva a decir lo contrario… ¿Qué sería de nosotros sin las mujeres…? ¿Alguien me puede decir que haríamos en un mundo lleno de hombres? ¡Es inimaginable! O da asco imaginárselo… ¿Qué haríamos sin alguien que nos recuerde que dentro de dos semanas alguno de nuestros amigos cumple años? Si, si… está bien… ahora a eso lo hacen los teléfonos, pero no están entendiendo la idea… ¿Qué haríamos sin alguien que nos lave, nos planche, nos cocine, nos cuide cuando estamos enfermos? Les recuerdo que nuestras madres también son mujeres… Y sí, ya sé que hay lavarropas, casas de comidas rápidas, tintorerías y demás… pero… ¿Qué haríamos… que sería de nosotros en un mundo sin tetas, tangas y cinturas? ¿Para qué vivir? No hay un paisaje más bello que una mujer alejándose desnuda… Porque así son, un lindo enigma a descifrar, un gran acertijo del que nunca tuvimos, ni vamos a tener la respuesta… y quizás, sea mejor así… y quizás, el mundo funcione mejor así…

Ahhh, pero nada como ir a cagarte a patadas en un buen partidito de fútbol, haciéndote el Maradona, con las pocas articulaciones intactas que van quedando… Nada como juntarte con tus otros amigos hombres, condenados al mismo destino (salvo que sean gays), y reírte hasta llorar…
Ojo, eso sí… llorar no es de machos.

A todos los hombres y mujeres encontrados y desencontrados de la vida… No busquen más las respuestas… no las hay.


Fuente: http://ladichayladesdicha.blogspot.com/
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Manual para subir montañas...

a) Elige La Montaña que deseas subir. No te dejes llevar por los comentarios de otros, como "aquella es mas bonita" o "esta es mas facil". Vas a gastar mucha energia y mucho entusiasmo para lograr tu objetivo, por lo que eres el unico responsable y debes estar seguro de lo que haces.

b) Has de saber llegar hasta delante de ella. Muchas veces, se ve la montaña desde lejos: bella, interezante, llena de desafios, pero , cuando intentamos aproximarnos, que ocurre? Las carreteras la rodean, hay bosques entre tu y tu objetivo, lo que parece claro en el mapa es dificil en la vida real. Por tanto, prueba todos los caminos, los senderos, hasta que un dia estes delante de la cima que pretendes alcanzar.

c) Aprende de quien ya camino por alli. Por mas que te consideres unico, siempre hay alguien que tuvo ese mismo sueño antes y acabó dejando marcas que pueden facilitar la caminata: lugares en los que colocar la cuerda, senderos, ramas rotas para facilitar la marcha. La caminata es tuya y la responsabilidad tambien , pero no olvides que la experiencia ajena ayuda mucho.

d) Los peligros, vistos de cerca, son vencibles. Cuando empieces a subir la montaña de tus sueños , presta atencion a tu alrededor. Hay piedras tan pulidas por las tormentas, que se vuelven escurridizas como el hielo, pero , si sabes donde colocas el pie, notarás las trampas y sabrás rodearlas.

e) El paisaje cambia , conque aprobéchalo. Claro que es necesario tener un objetivo fijado: llegar a lo alto, pero, a medida que se va subiendo, se pueden ver más cosas y no cuesta nada parar de vez en cuando y disfrutar del panorama circundante. A cada metro conquistado, puedes ver un poco mas lejos: Aprobéchalo para descubrir cosas que aún no habias advertido.

f) Respeta tu cuerpo. Solo consigue subir una montaña quien presta al cuerpo la atencion que se merece. Tienes todo el tiempo que la vida te da, por lo que debes caminar sin exigir lo que se te puede dar. Si andas demasiado de prisa, acabarás cansado y desistiras a la mitad. Si andas muy despacio, puede caer la noche y estarás perdido. Aprobécha el paisaje , disfruta del agua fresca de los manantiales y de las frutas que la naturaleza te da, generosa , pero sigue andando.

g) Respeta tu alma. No te repitas todo el tiempo "voy a conseguirlo" . Tu alma ya lo sabe, lo que ésta necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderser por el horizonte, alcanzar el cielo. Una obsesión no ayuda nada a la busqueda de tu objetivo y acaba privandote del placer de la escalada, pero atención: tampoco te repitas " Es mas dificil de lo que pensaba" porque eso te hará perder la fuerza interior.

h)Prepárate para caminar un kilometro de más. El recorrido hasta la cima de la montaña es siempre mayor de lo que piensas. No te engañes, ha de llegar el momento en que lo que parecia cerca este aun muy lejos, pero como estas dispuesto a llegar lejos , eso no llega a ser un problema.

i) Alégrate cuando llegues a la cumbre. Llora , da palmas , grita a los cuatro vientos que lo has conseguido, deja que el viento allí arriba (porque allí, en la cima , siempre sopla viento) purifique tu mente, refresque tus pies sudados y cansados, abra tus ojos, limpie el polvo de tu corazón . Que bien: lo que antes era solo un sueño , una visión distante , ahora es parte de tu vida, lo has conseguido.

j) Haz una promesa. Aprobecha que has descubierto una fuerza que ni siquiera conocias y dite que a partir de ahora la usarás por el resto de tus días. De preferencia, promete tambien descubrir otra montaña y partir hacia una nueva aventura.

k) Cuenta tu historia. Sí, cuenta tu historia. Da tu ejemplo. Di a todos que es posible y otras personas sentiran entonces el valor para afrontar sus propias montañas.


Paulo Cohelo
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Mar de fueguitos

" Un hombre del pueblo de Neguá (en la costa de Colombia), pudo subir al cielo.

A la vuelta, contó que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.- El mundo es eso - reveló-. un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con la luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales.

Hay gente de fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas; algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman, pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende. "

Eduardo Galeano El libro de los abrazos (fragmento)
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Cuento de amor...

El cuento de hadas mas breve, dulce, tierno y hermoso del mundo...

Había una vez un hermoso Principe que le preguntó a una bella princesa:

¿Te querés casar conmigo?

Y ella le respondió:

¡¡¡NO!!!

Y el príncipe vivió feliz por muchos muchos años, yendo a pescar, a cazar y a boludear todos los días con sus amigos y a tomar cerveza, se ponía en pedo cuantas veces quería, jugaba al tenis, al fútbol 5, al paddle, se iba a escalar, dejaba el saco tirado en la silla del comedor y tenía sexo con mujeres de la noche, vecinas y amigas, y se tiraba pedos a mansalva y cantaba eructando y se recontrarrascaba bien los huevos sin que nadie en la casa viniera a romperle las pelotas con que la plata no me alcanza y no tengo nada que ponerme.

FIN
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La tristeza y la furia...

En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...

En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas.
Había una vez... un estanque maravilloso.

Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.

Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre esta la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún, salió del agua...

Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...

Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...
Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.

En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.
Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.


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Amar abriendo los ojos...

Quizás la expectativa de felicidad instantánea que solemos endilgarle al vínculo de pareja, este deseo de exultancia, se deba a un estiramiento ilusorio del instante de enamoramiento.
Cuando uno se enamora en realidad no ve al otro en su totalidad, sino que el otro funciona como una pantalla donde el enamorado proyecta sus aspectos idealizados.

Los sentimientos, a diferencia de las pasiones, son más duraderos y están anclados a la percepción de la realidad externa. La construcción del amor empieza cuando puedo ver al que tengo enfrente, cuando descubro al otro.

Es allí cuando el amor reemplaza al enamoramiento.

Pasado ese momento inicial comienzan a salir a la luz las peores partes mías que también proyecto en él. Amar a alguien es el desafío de deshacer aquellas proyecciones para relacionarse verdaderamente con el otro. Este
proceso no es fácil, pero es una de las cosas más hermosas que ocurren o que ayudamos a que ocurran.

Hablamos del amor en el sentido de "que nos importa el bienestar del otro".
Nada más y nada menos. El amor como el bienestar que invade cuerpo y alma y que se afianza cuando puedo ver al otro sin querer cambiarlo.

Más importante que la manera de ser del otro, importa el bienestar que siento a su lado y su bienestar al lado mío. El placer de estar con alguien que se ocupa de que uno esté bien, que percibe lo que necesitamos y disfruta al dárnoslo, eso hace al amor.

Una pareja es más que una decisión, es algo que ocurre cuando nos sentimos unidos a otro de una manera diferente. Podría decir que desde el placer de estar con otro tomamos la decisión de compartir gran parte de nuestra vida con esa persona y descubrimos el gusto de estar juntos. Aunque es necesario saber que encontrar un compañero de ruta no es suficiente; también hace falta que esa persona sea capaz de nutrirnos, como ya dijimos, que de hecho sea una eficaz ayuda en nuestro crecimiento personal.

Welwood dice que el verdadero amor existe cuando amamos por lo que sabemos que esa persona puede llegar a ser, no solo por lo que es.

"El enamoramiento es más bien una relación en la cual la otra persona no es en realidad reconocida como verdaderamente otra, sino más bien sentida e interpretada como si fuera un doble de uno mismo, quizás en la versión masculina y eventualmente dotada de rasgos que corresponden a la imagen idealizada de lo que uno quisiera ser. En el enamoramiento hay un yo me amo al verme reflejado en vos."

Enamorarse es amar las coincidencias, y amar es enamorarse de las diferencias.




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